domingo, 22 de septiembre de 2013

Hurricane Jane

Me acabo de registrar en un sitio que reúne blogs de expatriados. El límite mínimo de entradas que mi blog debía tener es 10 y el mío tiene 11... bueno, ahora son 12. Creo que necesito proveer más información sobre la vida en Asutralia.

Deben saber que el agua del retrete NO GIRA en una dirección opuesta que en el hemisferio norte

Bueno ya, la verdad sólo quería escribir una tontería, pero ahora los voy a aburrir deleitar con la razón detrás de esto. Supuestamente, el motivo por la que el agua de los retretes y los desagües debe girar a un lado distinto en ambos hemisferios es el efecto Coriolis. Hay un artículo en Wikipedia al respecto pero yo lo leí y no entendí ni madres, así que lo voy a explicar como a mi me queda claro (con la ayuda de este bonito artículo).

Imagina que te encuentras parado en el centro de un volantín y quieres caminar hacia la orilla del mismo. El volantín está girando constantemente mientras tú caminas. Se sentirá como si el volantín girara cada vez más rápido conforme te alejas del eje porque "según te alejas del centro, los puntos del disco se mueven más deprisa". Para alguien que está sentado sobre el volantín en el que estás caminando parecerá que haces una curva, pero para alguien que te juzga desde afuera, preguntándose por qué fregados estás caminando en un volantín, parecerá que caminaste en línea recta desde el centro hasta la orilla. ¿Si? O sea no es una fuerza real, sólo es un efecto  "que se debe a mirar el movimiento de algo desde un sistema de referencia en rotación". 



¿Entonces cómo nos "afecta" la fuerza Coriolis? Pues como estamos dentro de la Tierra, los movimientos que vemos los percibimos desde la perspectiva de quien está sentado dentro del volantín. Y aquí está el catch: para notarlo tienes que acercarte o alejarte del eje de rotación de la tierra en un porcentaje significativo para que se pueda apreciar. Significativo como los viajes en avión o los movimientos de las masas atmosféricas. Siguiendo con el  mismo ejemplo, si una hormiga decide usar un pequeño retrete sobre el volantín mientras éste gira, esa descarga de agua no será suficiente cómo para apreciar si hay una curva en su trayectoria o no, especialmente si el volantín está girando muuuuy lentamente, como la Tierra. En el tiempo que le toma a la hormiga bajarle al baño y que el agua corra, el volantín apenas si se habrá movido.

Es algo así con los inodoros y los desagües en el mundo real, se alejan o acercan en un nivel tan ínfimo del centro de rotación de la tierra que no es posible notar absolutamente nada.

Ahora bien, la dirección en la que percibimos la curvatura depende del hemisferio porque si estás en el sur, moverte en una distancia suficientemente larga durante un tiempo suficientemente prolongado hacia al norte te aleja del centro de rotación e ir hacia el sur te acerca, mientras que en el hemisferio norte es lo contrario.

"¿Entonces qué tiene de especial vivir en otro hemisferio?", pues además de las estaciones del año invertidas... no mucho. Cuando una tormenta ciclónica se forma en el Océano Índico o en el Pacífico Oeste (acá por mis rumbos) se conoce como tifón y cuando se forma en el Océano Atlántico Norte, El Mar de Caribe, el Golfo de México, o el Pacífico Este entonces se conoce como huracán. Si aprendieron algo el día de hoy, sabrán que estos sistemas de baja presión son lo suficientemente grandes como para ser afectados por nuestro amigo Coriolis. Cuando se forman en el hemisferio norte suelen girar en contra de las manecillas del reloj y cuando se forman en el hemisferio sur suelen girar al otro lado.

Los tifones son frecuentemente mucho más fuertes que los huracanes. Punto para el hemisferio norte.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Lo que amo está quebrado

El pasado Domingo 15 de septiembre se conmemoró la Independencia de México. Allá desalojaron maestros del zócalo con tanquetas para que Peña Nieto pudiera dar su gritillo y acá hubo un festival mexicano en Federation square. 

Como lo evidencia mi entrada anterior, ando malita de mi amor por México. De repente me pongo a meditar sobre el problema de fondo del país y termino desalentada y triste, otras veces me frustro con nosotros los clase medieros, me enfurece la situación y quiero mandar todo a la chingada, pienso en mi papá y cómo lo va a joder la reforma hacendaria. Pienso en la calidad de vida que me espera a mi regreso, trabajando turnos de 9 o 10 horas para vivir un día a día donde de momento te asaltan, te secuestran o se devalúa el peso. Pienso en todos los grandes intelectuales que se oponen al nacionalismo y me digo que no tengo la responsabilidad de volver a un país donde se que no podría ser feliz. Luego me acuerdo de los tacos al pastor, del cerro de las mitras, de los voladores de Papantla y pienso que algo ha de poder hacerse y es mi obligación contribuir. El sábado terminé llorando mientras deshebraba un pollo para hacer chilaquiles. Eso lo resume básicamente todo.

Con crisis de nacionalidad o no, el día del festival tuve que hacer acto de presencia para la ceremonia de los honores a la bandera. Hace aproximadamente un mes me ofrecí como voluntaria para ser parte de la escolta que le entregaría la bandera al cónsul y me tocó ser guardia izquierdo. Sentí un no sé qué cuando tocaron el himno nacional.

Mientras mis amigos y yo hacíamos filas de 40 minutos por auténticos tacos, otros mexicanos en otra parte de Melbourne se tomaban fotos con carteles de oposición a Peña Nieto. Una manifestación fútil para expresar su inconformidad, si me preguntan, pero dichosos ellos que tienen una opinión tan definitiva sobre lo que deben estar haciendo los mexicanos en estos momentos de represión política.

En fin, el Festival fue todo un éxito, hubo danza folklórica, mariachis y comida mexicana REAL (y falsa también). Compramos un frasco de mole Goya por 8 dólares porque el amor al mole nunca se cuestiona.



jueves, 12 de septiembre de 2013

México mágico

Hace como una semana mi "alma máter" celebró su 70 aniversario, hace menos que eso, Peña Nieto soltó su propuesta de reforma hacendaria. Dos eventos aparentemente no relacionados me hicieron reflexionar mucho sobre dónde quiero estar en 5 años. No tengo ninguna pena en decir que para mí el Tec de Monterrey, a pesar de ser una gran escuela, no me enorgullece como a la mayoría de sus alumnos, o sea sí me enorgullece, pero no es pa tanto. En parte creo que eso responde a que nací sin el gen gregario. Esa necesidad tan exarcebada de pertenecer a algo, lo que sea. La otra razón por la que no soy "orgullosamente ITESM" es porque para mí, el nivel educativo no lo es todo, aún hablando de una escuela. Desde mi punto de vista, una universidad debe ser un hervidero de conocimiento y de opiniones, un lugar en donde se le da información a los alumnos pero también se le enseña a analizar, se le motiva a pensar por sí mismo, a ser crítico, a participar y a informarse solo. Pienso que el Tec está muy lejos de tener la intención de formar ciudadanos y está más preocupado por conservar su imagen y no ofender a ninguna de las empresas que lo patrocinan. Estamos hablando de una UNIVERSIDAD en donde las publicaciones estudiantiles ¡no pueden contener opinión política! una escuela en donde no se permite hacer eventos ni agrupaciones que permitan la promoción de la diversidad sexual. Una escuela en donde el día de la mujer se celebra entregando flores al alumnado femenino. En pocas palabras, es una escuela que aunque esté cerca de las grandes en investigación y nivel educativo, sigue estando a años luz en cuanto a libertad de pensamiento, sigue y seguirá siendo por muchos años una institución suscrita a los intereses de sus accionistas.

Y qué podemos decir de la reforma, la maravillosa reforma hacendaria, el constante chingar a la clase media para mantener felices a la base de la pirámide y mantener los privilegios de la élite. No voy a entrar en detalles sobre cada punto de la reforma habiendo tanto análisis decente disponible.

Para la mayor parte de los exatecs, no hay falta del Tec que no pueda ser perdonada, ni siquiera el haber apoyado la destrucción de una de las últimas reservas naturales de Monterrey. Para la mayor parte de los mexicanos, nada justifica poner en duda tu amor al país, bueno... quizás el que la selección no vaya a ir al mundial.

¿Entienden la relación? Amar algo a lo pendejo, nomás por que sí, de eso hablo. Estos días he estado cuestionando mucho el concepto de nacionalismo, ser fiel a un país con tan poco para sentirse orgullosos de él. 

Cuando me mudé de la casa en la que viví por 15 años me preguntaban si estaba triste por dejar un lugar en donde transcurrió la mayor parte de mi infancia, si extrañaría ese espacio donde viví tan buenos recuerdos. Viví 15 años ahí, si vives esa cantidad de tiempo en cualquier lado tendrás bastantes buenos recuerdos. Para mí, el nacionalismo es algo así. Claro que quiero a México y aún me debato sobre si regresar vale la pena o no, pero eso es por mi familia, mis amigos, la comida. No es porque apoye cómo se maneja el país, nuestra calidad de vida, nuestra economía, nuestras leyes, nuestra idiosincrasia. Si hubiera nacido en cualquier otro lado tendría los mismos sentimientos de apego hacia él. ¿Podemos sentirnos orgullosos de algo que no elegimos? ¿estamos obligados a amar algo que nos fue impuesto? ¿No es igual de ridículo que estar orgulloso de haber nacido hombre o mujer? Uno no ama a sus padres porque la vida se los dio, uno los ama porque se ganan nuestro cariño, porque nos aman. 

Yo no me avergüenzo de ser mexicana y sé que lo seguiré siendo aún si vivo en otro país por el resto de mi vida, pero es difícil amar a México. Pienso que es un buen ejercicio, analizar de dónde viene nuestro orgullo y cariño por nuestra tierra. Espero que ustedes lo hagan y encuentren razones más pesadas que "el mexicano es súper ocurrente".





jueves, 29 de agosto de 2013

Parmageddon

Cuando le pides a un mexicano que te nombre algunos platillos tradicionales, fácilmente puede decirte 20, por desgracia las opciones "locales" de Australia son mucho más limitadas, aunque eso no quiere decir que la riqueza culinaria del país sea despreciable, pero a eso tenemos que agradecer la diversidad cultural del continente y eso es materia de otra entrada.

Si vieron el capítulo de los Simpsons en donde viajan a Australia o tienen un mínimo ápice de cultura general, saben que este país fue colonizado por los británicos allá por el siglo 18, y al contrario de los imperialistas de nuestra "madre patria", los ingleses manejaban la colonización ruda, que consistía básicamente  en matar a todos los locales. YAY. Es probable que por eso Australia y Estados Unidos no tengan algo así como una cocina propia, sino más como adaptaciones de platillos ingleses, franceses, africanos, etc. En fin, estos son algunos de los platillos con los que me he topado HASTA AHORA que aquí consideran típicos:


1. Chicken Parmi/Parmy/Parma: En Victoria se conocen como Parmas pero en South Australia se les llaman Parmis, desconozco cómo sea en otros estados, pero con seguridad te entenderán si lo pides con cualquiera de sus variantes.  Consiste en una pechuga de pollo empanizada cubierta de queso y en ocasiones, de tomate en rodajas. That's it. Personalmente no me parece nada extravagante, pero sí son muy sabrosas. Generalmente se sirven con papas a la francesa y son tradicionalmente "pub food" o comida de bar, algo así como las bifanas en Portugal o los cacahuates con cáscara en México.



2. Meat pies: son un excelente ejemplo de lo que les comentaba sobre la comida "tradicional", los pasteles de carne vinieron con los ingleses, igual que el té, manejar del otro lado de la calle y el uso de la S en palabras como "organisation", así que pueden encontrarlos en cualquier país del Commonwealth, incluyendo Sudáfrica. Como sea, el meat pie estándar es un pastelito un poco más grande que la palma de una mano y está relleno de carne molida en gravy. Se comen con salsa de tomate y existen variaciones que incluyen cebolla, chili o hasta curry. Hoy en día los meat pies son como los helados, puedes encontrar tipos de relleno muy exóticos. Los venden en panaderías y en supermercados y además de ser muy sabrosos también son bastante económicos. Un meat pie regular cuesta alrededor de 2 dólares pero en cadenas como Woolworths puedes comprarlos por 75 centavos!



3. Sausage rolls: en donde vendan meat pies, probablemente venderán también sausage rolls, están básicamente en la misma categoría de comida para llevar que es accesible y rápida. Yo lo traduciría como "rollos de salchicha" y son panes alargados hechos de hojaldre y rellenos de carne de puerco.



4. Fish & chips: una de las comidas más inglesas que existen, era obvio que existiera también acá. También es algo muy básico, engordador y muy muy rico. Como el nombre lo dice es pescado y papas... no más. El pescado se hace capeado, se sirve con lima y salsa tártara y los venden usualmente en restaurantes especializados, o "fish and chips shops", aunque imagino que no sería imposible encontrarlos en otro tipo de establecimientos. Este platillo surgió alrededor del siglo 19 entre la clase trabajadora de Inglaterra y se popularizó rápidamente por el auge en la pesca y los ferrocarriles, que permitieron llevar pescado fresco al interior de las ciudades que no estaban conectadas con el mar. Originalmente se usaba bacalao pero tengo entendido que ahora hay una variedad más amplia de pescados disponibles.



5. Carne de canguro: esta no he tenido la oportunidad de probarla pero la venden en cualquier carnicería y por ser de un animal endémico, consideré importante ponerla en el listado. Esta carne se consigue de animales que se encuentran libres en su estado natural, vaya, no hay ningún tipo de ganadería de canguros y se cazan supuestamente para controlar su población. Hay algunas especies que están protegidas, sin embargo algunas de las más grandes pueden ser cazadas, aunque únicamente por cazadores certificados. Uno no puede ir y matar un canguro para comérselo así nomás. De hecho hay una multa por matarlos, aunque sea en un accidente automovilístico, pero ese es otro asunto. La carne de canguro es de hecho muy saludable porque casi no tiene grasa, aunque eso también hace que sea difícil de cocinar. 



6. Lamingtons: por lo menos aquí en Melbourne, encuentro que las panaderías y pastelerías son muy populares, pero no hay tantos platillos que sean tradicionalmente australianos. Los lamingtons son hasta el momento los únicos que yo conozco y son re buenos. Están hechos de pastel de vainilla simple o "sponge cake" cubierto de chocolate y ralladura de coco, a veces están rellenos de mermelada o crema pero no es lo usual. Con todo y su sencillez son considerados un ícono.



7. Vegemite: si tuviera que escoger la comida más desagradable que he comido en mi vida, elegiría el vegemite (veyimait) sin dudar. Esta... pasta? es derivada de un producto inglés muy similar que se llama Marmite, que supuestamente sabe "más dulce"... el vegemite es completamente salado... así que no sé realmente que esperar. Esta cosa está hecha de extracto de cebada y se come untada sobre pan tostado, generalmente en el desayuno. Tiene una consistencia como de nutella pero yo siempre describo su sabor como "algo quemado con un chingo de sal"




Muy seguramente estoy dejando platillos importantes fuera, pero esto es lo que he conocido hasta ahora en mi primer mes de estancia. En otros 23 meses quién sabe que otras cosas pueda probar, quizás hasta me termine gustando el vegemite... pero lo dudo.






domingo, 18 de agosto de 2013

Where beer does flow and men chunder

Una de las cosas que la gente más relaciona con Australia es la cerveza Fosters, pero en realidad es algo de lo que menos he visto... de hecho, no me he topado con una sola cerveza Fosters desde que llegué y aunque no he estado haciendo mucho bar hopping, (como dicta mi rango de edad) he ido a varias bottle shops (tiendas donde venden alcohol, algo así como depósitos elegantes :p) y nada de esta supuesta bebida icónica.

Resulta que todos los no-australianos hemos sido víctimas de la exitosa campaña de marketing del grupo Fosters, en la cual anuncian esta cerveza como lo más australiano después de Cocodrilo Dundee. Los comerciales de Fosters buscan relacionar la personalidad relajada buena ondi de los australianos con su bebida y así la venden en todos los mercados extranjeros valiéndose de la parafernalia aussie, ya saben, los canguros, los boomerangs. La realidad es que desde 1970 Fosters no ha tenido mucha popularidad en su país de origen, otras marcas del mismo grupo son más representativas aquí, como Carlton Draught y Victoria Bitter. 

Ahora, para contribuir aún más a que afronten la realidad sobre la cerveza Fosters, la empresa que la produce y comercializa fue comprada recientemente (2011) por el grupo SABMiller, una compañía internacional de bebidas con sede en Londres. Por si no sabían, SABMiller también es dueña de las cervezas Grolsch y Miller, además de ser una embotelladora de Coca Cola.

De hecho, el grupo Fosters fue fundado por 2 estadounidenses... aunque sí fue en Australia, right here in Melbourne.


viernes, 9 de agosto de 2013

The world is watching


A la mejor es por el background de mi carrera, pero una de las cosas más interesantes que he notado de la televisión australiana son los programas de análisis mediático. A riesgo de sonar snob, no veo mucha tele en México (ni aquí), pero hasta donde yo se, no existen allá programas que desmenucen lo que se dice en noticieros o lo que se presenta en comerciales. No digo que aquí los medios sean completamente libres de publicar cualquier cosa o que no funcionen como formas de control de la opinión popular y whatnot. Gracias a mi amigo Murdoch veo muy difícil que eso no se de en cualquier parte del mundo. PERO, aquí por lo menos hay unas alternativas muy interesantes de televisión abierta que dan la finta de invitar a la reflexión.

The checkout
Este programa es una serie de 10 episodios (hasta ahora) en donde se exponen varios trucos publicitarios y productos fraudulentos. Si la PROFECO tuviera un programa y este fuera producido por E! o Canal Sony, sería algo como The checkout. Básicamente presentan por capítulo una categoría de productos, como las curas para la calvicie, algún producto en específico, como el chocolate para perder peso de Cadbury y los destruyen con sátiras... y hard facts. Así por ejemplo, en una edición se burlan de este comercial de Nicole Kidman para Swisse y llevan especialistas para explicar por que estos "suplementos" en realidad no sirven para nada. 




Media watch
Este programa en particular me parece muy muy interesante. Se trata de criticar a los medios australianos en general, pero lo hacen de una forma muy metódica sin hacerlo aburrido. El otro día por ejemplo, tomaron una nota que se cubrió en varios noticieros locales; según esta nota se habían encontrado deshechos tóxicos en un parque de alguna zona residencial. Al final resultó que los deshechos tóxicos estaban en un predio "cerca" y en el parque en cuestión no se había encontrado nada preocupante. Para hacer el análisis hicieron un contraste entre los noticieros que habían presentado la noticia y así se puede ver que en dos de ellos se grabaron con el mismo encuadre, entrevistando a las mismas personas, en los mismos ángulos y con palabras muy parecidas. En el programa hacen énfasis en cómo daban los datos del análisis que supuestamente había demostrado que había residuos peligrosos, demostrando que aseguraban una información sin dar a conocer los resultados de la investigación o eran ambiguos en la terminología. También se analizan los encabezados, el tono, etc. etc. Fue como ver una clase de mi carrera pero con sentido del humor. 


Aquí un ejemplo para que se den una idea. Se analiza cómo se cubre noticias sobre los refugiados en un noticiero de New South Wales.

Lo más más chido es que después de que sale un capítulo de Media watch, los noticieros o periódicos involucrados suelen dar comunicados en donde se disculpan o rectifican la información que presentaron. 

Estos dos programas son de la ABC (Australian broadcasting corporation), que es una televisora del gobierno. Imagínense lo extraño que sería que el Canal 22 ventilara todas las estupideces que dice Loret de Mola.


domingo, 4 de agosto de 2013

El bilby de Pascua


Australia no sólo es casa de la gran mayoría de los animales más venenosos y mortales del mundo, también es el hogar de numerosas especies de adorables y felpudos marsupiales. Además de los populares canguros y koalas, existen estos otros:

1. Bandicoots (sí, como el del juego)



2. Wombats, mis favoritos personales. Aquí con Steve Irwin para que aprecien lo gorditos que están y lo grandes que pueden crecer.


3. Australian possums o zarigüeyas australianas. Creo que son de la misma familia que los tlacuaches, pero  los tlacuaches se parecen más a la zarigüeya americana, la fea


4. Bilbys


Este último tiene la historia que inspiró esta entrada. Aquí en Australia, durante la Pascua, además de los tradicionales chocolates en forma de conejo se venden bilbys de chocolate y se maneja la imagen del Easter Bilby como alternativa al famoso conejo con el cesto de huevos. 

Hay dos motivos principales por los que se ha buscado por muchos años fomentar la imagen del bilby como símbolo alterno para estas fechas; la primera es que se busca difundir la imagen de una especie endémica en peligro de extinción y la segunda es que no quieren dar más popularidad a los conejos, animales que no son nativos del país.

Los conejos fueron introducidos a Australia en 1859 por un inglés, aficionado a la caza deportiva, quien liberó unos 25 que en pocos años se convirtieron en millones. Como suele pasar cuando se introducen animales a ecosistemas ajenos, los conejos han causado un enorme daño ecológico en todo el continente porque las condiciones climatológicas les permiten reproducirse todo el año y aquí no tienen depredadores naturales. Las pocas áreas de tierra fértil con las que aquí se cuentan son amenazadas por el conejo desde hace más de 150 años.

Ahora se utilizan las ganancias de algunos los bilbys de chocolate para ayudar a los santuarios y a educar a la población sobre este animal.



Chocolate con sabor a conservación del ecosistema. Yummehh.